martes, 10 de abril de 2012

Sonidos de Rayuela. Capítulo 32

1.      Ludwig van Beethoven. Moonlight Sonata.

Bebé Rocamadour, bebé, bebé, Rocamadour…



2.      Antonio Vivaldi. Concerto for violin and strings. Op8, nº4. Winter.

Es así, Rocamadour: En París somos como hongos crecemos en los pasamanos de las escaleras, en piezas oscuras donde huele a sebo, donde la gente hace todo el tiempo el amor y después fríe huevos y pone discos de Vivaldi, enciende los cigarrillos y habla como Horacio y Gregorovius y Wong y yo, Rocamadour, y como Perico y Ronald y Babs, todos hacemos el amor y freímos huevos y fumamos, ah, no puedes saber todo lo que fumamos, todo lo que hacemos el amor, parados, acostados, de rodillas, con las manos, con las bocas, llorando o cantando…



3.      El Acorazado Potemkin. Serguei Eisenstein.
4.  Julio Cortázar. Capítulo 32.

…porque soy capaz de caminar una hora bajo el agua si en algún barrio que no conozco pasan Potemkin y hay que verlo aunque se caiga el mundo, Rocamadour, porque el mundo ya no importa si uno no tiene fuerzas para seguir eligiendo algo verdadero, si uno se ordena como un cajón de la cómoda...


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